martes, 2 de agosto de 2016

Alicia Genovese -Azucenas silvestres

Alicia Genovese, Lomas de Zamora, 8 de noviembre 1953


Azucenas silvestres

Cuando no era visible la casa
ni esta palmera morada
ni la hortensia, ni el roble
ni nada de lo que después,
plantado, prosperó;
cuando todo era proyecto
y torpeza
que desacierta el sendero.
Porque la risa o el disfrute
no se orientan, sólo irrumpen
y giran sobre sí.

Cuando era la maleza informe,
los árboles caídos
que no dejaban pasar,
y el terreno era un charco
de isla virgen
que hundía los pies en su limo, vi
las hojas lustrosas
de las azucenas silvestres,
su imposible delicadeza
sobre la tierra áspera.

En el hueco menos pensado crecían
como una siembra del paraíso
y, aunque la marea alta
las estropeara,
desde los mismos bulbos renacían
sus hojas acintadas,
intensas de brillo para recibir
a la lujosa flor salvaje.

Azucenas blancas
que siguen brotando en el jardín,
mata del bosque persistente
que me devuelve a un origen
de tierra inundada;
cuando la percepción
atraída encontraba
su corazón de fuegos.
El camino de los desprendimientos
comienza, ha comenzado
pero las azucenas,
salvajes reaparecen,
y el tiempo no es sólo
el trayecto irreversible,
sino este círculo maravillado
otra vez, entre las hojas:
azucenas, azucenas, azucenas,
como una fuerza velada
que del baldío retorna.