lunes, 24 de octubre de 2016

Andrés Kischner -Las cenizas de Pasolini

Andrés Kischner, CABA, 29 de abril 1978


Las cenizas de Pasolini

a Pier Paolo, hermano de los perros,
maestro de la rabbia / y del amor.

Fue i-legal, extra-legal, diferente, no-ciudadano.
Pero un compañero...
(Gianni Scalia, 1976)



1

Ante la belleza
es preciso desarmarse / y armar
con los restos un antídoto.

Huella de huellas es la poesía,
pedazos huérfanos
que imploran una nueva composición
entre sonidos bárbaros
que vienen a poblarnos.


2

Finalmente
logramos cambiarle el color al río.

Hizo falta insistir
con obstinación de hormiga.

El hombre dopo-uomo
es algo serio:

Dulce víctima / feroz victimario
que clama por su sangre
en otra sangre.

Un vampiro
atrozmente normal,
un olvido conformista,
sordo, incapaz de trinar.

Toda una blasfemia.


3

Algunos poemas demandan
un tiempo que quizás no existe.

Son fetos adultos, palabra en el desierto,
huellas de lo que no sabe volver.

Pero no está todo perdido:
no perdimos la inocencia.

Todavía hay que conquistarla.


4

Todo poema es un montaje.
Todo poeta un montajista.
Para cada hombre su misterio,
su puerta / su guardián.


5

Lo que habla en nosotros
es la lengua de la dopostoria,
su horrible certeza,
su vanidosa suficiencia de erial
donde se ocluyen las luciérnagas.

Mejor consagrarse al balbuceo
y comulgar junto al hueso
cercano a la semilla.

Allí se libera una alegría
del orden de lo gratuito.

Por eso el precio que se paga
suele ser demasiado alto.


6

Después de Auschwitz
la Poesía /
sin adornos.




Fotografía Daniela García