viernes, 16 de junio de 2017

Arturo Desimone -Cartas a Karl Marx

Arturo Desimone, Aruba, 18 de septiembre 1984 
Traducción Diego Alfaro Palma


Cartas a Karl Marx


Carta a Marx uno

Marx no te escribo
como Roque Dalton pudo,
llamándote un poeta
por tus asexuadas neoplatónicas baladas
dedicadas a Jenny von Westphalen
Roque al menos era un poeta
que escribió sobre tu gusto
por los brazos rechonchos y las tetas de Jenny

(Por las lecherías de Renania donde el fantasma
del primer atacante a la ética del trabajo como el tú flojo leyendo
Schlegel junto al río

donde los señores feudales aplastaron
los levantamientos campesinos de los primeros
revolucionarios protestantes, traicionados por Lutero
tu laúd no los vengó a ellos tampoco, eran campesinos
no trabajadores industriales
Te viste a ti mismo en el río, la barba aún no tan larga,
no viste la calavera al fondo
en la que la serpiente de agua habitaba)

Roque conocía algo de la carnalidad divina y esplendida
como Rubén Darío, quien no nació tan lejos
de donde Roque fue ejecutado
por sus propios camaradas de armas.
Desearía que hubieras mencionado a la sirvienta
en la bodega pagada por el padre de Friedrich Engels
el apareamiento contrae una especie de dialéctica —
para mí la fertilidad no es puramente material.


Carta a Marx dos

Karl, comenzaste tu último trabajo sobre la estética,
prometiste en tus cartas “que sería lo mejor de todo”
a Engels le dijiste “no has visto nada aún” pero moriste
por la bebida, la sirvienta, cigarrillos luego del primer párrafo.
Brecht lo interpretó para ti, en su especial
y pragmática forma alemana,
Nunca escribir con el estomago vacio,
Comúnmente me levanto y escribo poemas
por la mañana mientras siento hambre.
alternando perder la semilla
y la vitalidad de los fantásticos amantes que vi en las vacaciones en Polonia
después de eso termino este poema,
o me arriesgo a seguirlo, estoy lejos de la panadería
para comprar el almuerzo-
un deslenguado e irracional eslavo soy, olvido comprar pan, los problemas prácticos son Hidras,
no resuelvo el problema hasta
que Marx me diga que necesito ser racional, la revolución de los esclavos no tiene magia o sinos

o cualquier tipo de fantasía científica catalogada por Dvorak.


Carta a Marx tres pidiendo una respuesta sobre su poesía

Marx
Vuelvo de mi almuerzo con estas preguntas, estoy releyendo contra estos
poemas para Jenny que me enviaste pidiendo mi opinión,
perdóname por el lápiz rojo.

alguna vez aprendiste
“Miel et Lac Sub Lingua Tua”

Primer verso en latín de Darío, a los 3 años –
No puede ser hallado en Cicerón,
Es incluso anterior
Los proletarios romanos susurraban estas líneas
en oscuras chozas de barro, no temiendo que las moscas vengan
comiendo las bocas melosas de los hambrientos

Incluso la plebe les quitó la mirada, prohibió sus pies
de ser lavados en las fuentes
fueron capturados como esclavos, en un sueño mis ancestros
de las islas de Sicilia, Tracia
desde los ilimitados bosques de Polonia.

Pero “que pasaría si” la historia es Imaginación burguesa
y yo soy un Hombre de mis Tiempos.


Carta a Marx cuatro

Karl, me pregunto por lo que ahora ves
desde tu bodega de vinos que cruza
el océano del mas allá,
vuelves a este mundo, tratando
lanzar páginas de tu prometida nunca entregada Estética
a las oscuras olas, esperando al viento
al pez que coma las diatribas para traerlas de vuelta,
El último Prometeo que escribió tontas baladas a Jenny,
y que leía Goethe a sus hijas, y los Amores
de Ovidio a su criada, en la bodega de vinos pagada por el padre de Engels

Karl,
descubridor de la importancia de lo material,
me preguntaste cuándo comenzaré el infierno también
quiero lanzar estrellas y columnas shir-ha-shrim al suelo
y crecer, convertirme en un ser humano,
a ratos parezco un animal simbólico,
más inútil a la revolución.

Pero te necesitábamos
a ti
necesitábamos la lámpara para dar vida con un alma al barco de acero de Espartaco
nos diste estúpidos remadores,
tu estética podría haber sorprendido y prevenido:
el pragmatismo de Brecht que interrumpió cualquier de diálogo
con alguna oda a la economía, al materialismo, las cosechas, al proletariado,
y su cansadora oda a la flacidez ruidosa de la vagina de una vieja prostituta
la estética del cavar anterior al espíritu, las rupturas, la perdida de aire

deberías haber prevenido las revoluciones culturales,
deberías haber prevenido la fantasía posterior a la Guerra Fría de hoy
más vampírica que cualquier parasitismo capitalista
el Arte es una Democracia, Annus Domini

Poetas actúan de “obreros intelectuales”
La alemana Geistelijck, relacionada a la psique y a los fantasmas,
inferior al arduo laburo de trabajadores y supervisores,
Craft (del Al, Kraft.)
gracias por esto,
¿Te explicaste a ti mismo?, ¿podría Brodsky haber sido juzgado
por parasitismo? –
El no fetichizó los grados ni el contrato
su único empleador: un misterioso dios anterior a Jesús,
Hijos de judíos errantes ocultaron sus ídolos a dioses como playboys
de la mirada fulminante de las letras en la columna,
El alfabeto semita del rechazo, si me quedo contigo, déjame ser por fuera
un viejo eslavo.

Tal vez el joven Marx hubiera castigado a Brodsky
ante el Tribunal,
tal vez diciendo por él que dios es solo la falsa conciencia del lumpen
metáfora ceniza de
Padre Trabajador,
Pador,
apareándose con Madre Naturaleza,
Maza
en la gran bodega de vinos en la cual la tierra está suspendida
habrás contado en la corte
la historia del cruce de Maza y Pador
como los egipcios Nut y Geb, con el enorme pene verde y las estrellas
lo habrías defendido, como tu hermano parasito,
nunca tuviste un trabajo, pero te pegó – Brodsky nunca fue a la secundaria.
Y yo tampoco.







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