jueves, 18 de enero de 2018

Oscar Hahn -La muerte es una buena maestra

Oscar Hahn, Iquique, 5 de julio 1938


La muerte es una buena maestra

Levántate y anda al hospital me dijo la voz
Soy el fantasma anterior a tu nacimiento
Aún no es tiempo para el otro fantasma
Tu muerte te afectaría profundamente
Jamás podrías recuperarte de tu muerte
Me pusieron en una camilla y me metieron al quirófano
Al otro lado se ve el infinito qué miedo
Tengo un hoyo en el alma
por el cual se me escapa el cuerpo
El médico me abrió la arteria que pasa por la ingle
y empecé a delirar
Aquí en este mar que llaman el inconsciente
hay unas lianas que se te enredan en el cuello
lianas azules lianas rojas lianas incoloras
que se te meten por la boca y no te dejan respirar
Los otros los que estaban conmigo en el agua frígida
rodeados de pedazos de hielo me dijeron:
Somos todos pasajeros del Titanic
El inconsciente es un árbol lleno de pájaros muertos
que se echan a volar cuando uno menos lo espera
Escucho el ruido de serruchos que cortan tablas
de martillos clavando clavos
Viene del astillero de la muerte y no se oye con los oídos
Somos árboles ambulantes en la vía pública
soñando con ser barcos o aspas de molino
pero no leña en la hoguera
donde las llamas bailan y se ríen y contorsionan
como si estuvieran en una orgía las muy cochinas
striptiseras del cabaret de la muerte
El médico me abrió la arteria que pasa por la ingle
Estuvo mucho rato adentro de mi aorta
sacando la nieve con una pala
El camino hacia el corazón está limpio
y mi sangre empezó a fluir
Entraron mi mujer y mis dos hijos pequeños
y me acariciaron las manos llenas de pinchaduras
Soy inmortal les dije al menos por ahora
y caí profundamente dormido
Desperté adentro de una pintura del Bosco
entre tubos y alambres conectados a máquinas
Pero aquí no hubo ni extracción ni piedra ni locura
Solamente un sujeto perfectamente lúcido
Se me acercó un arcángel y me dijo: Soy Tammy
Era más dorada que el sol y estaba atravesada por la luz
Un ave vuela de las cenizas de mi corazón
un ave roja que palpita y canta
La muerte es una buena maestra
cuando te habla al oído y se retira

martes, 16 de enero de 2018

Paul Simon -La conversación pendiente

Paul Simon, Nueva Jersey, 13 de octubre 1941
Versión Daniel Fara


La conversación pendiente

Color de naturaleza muerta
de una tarde avanzada.
Y el sol pasa a través de las cortinas
Y las sombras se difuminan en el cuarto.
Y sentados tomamos nuestros cafés
en el sofá de la indiferencia,
como caracoles en la playa.
Podés escuchar rugir al océano
en la conversación pendiente
y los suspiros superficiales,
que son las fronteras de nuestras vidas.

Y vos leés tu Emily Dickinson,
y yo mi Robert Frost,
y marcamos las páginas con señaladores
que miden lo que hemos perdido.
Como en un poema pobremente escrito,
somos versos arrítmicos,
pareados que no riman
en un compás entrecortado.
Y la conversación pendiente
y los suspiros artificiales
son las fronteras de nuestras vidas.

Sí, hablamos de “cosas importantes”
con las palabras apropiadas:
“¿Sirve de verdad el psicoanálisis?”
“¿Realmente está muerto el teatro?”
Pero la habitación
se ha desdibujado suavemente
y sólo beso tu sombra.
No puedo sentir tu mano:
ahora sos una extraña para mí,
perdida entre una conversación pendiente
y los suspiros artificiales,
que son las fronteras de nuestras vidas.


domingo, 14 de enero de 2018

Fátima Maldonado -Piscis

Fátima Maldonado, Santo Amaro, Sousel, Portugal, 26 de mayo 1941
Traducción José Ángel Cilleruelo


Piscis

Un edificio en construcción,
cuántas veces hicimos el amor
sintiendo la mezcla de la cal en el cemento.
El batacazo de la masa granulosa
tintinaba en mi interior como pulgar en una campana,
coz dada con la mano contra un jarro de vidrio.
Tu vaivén continuaba sobre mí
recordándome el ingenio
de azúcar en reposo
la noria con cangilones
el grano molido.
Oía toser a un viejo albañil
cuando por fin descansabas.
Tu peso acostado
detrás de mi espalda
sonaba en la hojalata del plato
o en el metal del vaso
los arreglos tardíos de la fiambrera manchada
por grasas que la uña
ya no logra arrancar.
Rápidos subíamos hasta el terrado,
juntos nos sentábamos,
columnas partidas tapizaban el suelo.
Enfrente veíamos el mar de repente bronco,
populoso y lento
desvaneciéndose en barcos, sirenas, grúas,
chimeneas listadas, gaviotas alrededor,
la mirada cansada, sintiéndome húmeda
oía en los dientes el pálpito de tu sangre.
El olor que rezumas formaba por encima
de nosotros un dosel,
mansa caía la tarde azulada.
Al fondo la iglesia y sus minaretes,
la luna observaba detrás del cimborrio,
caía el polvo de un imperio deshecho
sobre Lisboa al fin pacificada.

viernes, 12 de enero de 2018

Boris Pasternak -Mi hermana la vida

Boris Pasternak, Moscú, 10 de febrero 1890 – Rusia, 30 de mayo 1960
Traducción Natalia Litvinova


Mi hermana la vida 

Mi hermana la vida hoy se rompe a torrentes
contra todos como lluvia primaveral,
pero la gente enjoyada se queja y muerde
con cortesía igual que una víbora en la avena.

Los ancianos dan sus razones,
sin duda las mías son ridículas:
la tormenta tiñe de lila los ojos y el pasto,
y el horizonte huele a hierba perfumada.

En mayo leo la ruta de los trenes
señalando con un junco
y es más grandioso que el Libro Sagrado
o el diván ennegrecido por el polvo
del temporal.

Y cuando el freno lanza sus ladridos
a los amables campesinos en el viñedo,
desde el asiento miro si llegamos
a mi estación
y ocultándose el sol de mí se compadece.

Y por tercera vez la campanilla
se disculpa: lo siento, aquí no es.
Detrás de la cortina: la abrasadora noche,
la estepa rueda hacia la estrella.

Parpadeando, titilando, algunos ya descansan,
mi amada también duerme como Morgana,
a la hora en que mi corazón salpica
por las plataformas y desde las puertas
del vagón
rocía la estepa.

miércoles, 10 de enero de 2018

Laura Yasan -rasgos II

Laura Yasan, Buenos Aires, 20 de octubre 1960


rasgos II

cuando sueño con ella
piso descalza los pasillos oscuros que llevan a su cuarto
busco el cajón prohibido cada vez
sé lo que esconde
tengo los dedos congelados
toco sus pieles de animales muertos
una alianza de oro
ropita de bebés que no nacieron
hay pesadas tijeras
hay un hombre doblado masticando su nombre
hay la mirada que está entre en mis omóplatos
como un arpón clavado en la boca de un pez
me ha descubierto y soy pequeña
habrá castigo
su corpiño de yeso sube y baja en el asma de esa respiración
me sienta en la blandura del regazo
y es el olor de su alimento pasto de enloquecer
suave como una madre
que apagase la luz para matarme

lunes, 8 de enero de 2018

Piero De Vicari -Cota 562

Piero De Vicari, San Nicolás, Buenos Aires, 24 de febrero 1963



Cota 562

                                             “El informe final de las excavaciones arqueológicas
                                               en la línea defensiva republicana de Raïmats (entorno
                                               de la Cota 562), arroja  nueva información sobre el
                                               caso del polémico soldado. Según los nuevos datos,
                                               Xarli sería catalán, de clase media y diestro. El desdichado
                                               militar murió en combate en noviembre de 1938 en
                                               los últimos compases de la Batalla del Ebro protegiendo
                                               heroicamente la retirada de sus camaradas. Aguantó
                                               firme, pegó un montón de tiros y, según revelan las
                                               investigaciones, murió por una granada que al explotar
                                               le arrancó la mano derecha, le destruyó la pierna y
                                               le llenó de metralla el pecho…”

                                                                              Jacinto Antón “El País.com”, Cataluña...


Te encontraron, Xarli
o como te llames
te encontraron.

No fue necesario el juicio final
para que tus huesos
florecieran en el polvo.

Estabas allí, entre raíces y viejas humedades,
solo, pariendo muertos
en la fría mañana de un noviembre.

Despojado de las sombras
tu cepillo de dientes
junto a los huesos.

Tu brillantina Myrurgia
junto a los huesos.

Tu navaja, tu escudilla militar,
tus hebillas y botones, tu recipiente metálico para afeitado
junto a los huesos.

Tus fragmentos de cartón, papel y plástico
junto a los huesos.

Tus huesos
a merced de los franquistas de Navarra.

De espaldas, la vida se te fue en un soplo.
De espaldas, te cubrieron de barro
para ocultar la libertad,
ahora desnuda,
ahora vacía en la riberas del Ebro.

La muerte, hermano manco,
se llevó tu mano derecha,
tus cinco dedos diestros,
tus uñas como un mascarón de proa
y te dejó recostado en la mortaja del mundo,
otra vez solo:
flor de podredumbre en La Fatarella.

Tu mano, Xarli,
la muerte se llevó tu mano
y tu brazo de ahí en más sin mano
fue una palabra rancia amotinada en lo oscuro,
en un siglo que bosteza
tus botas del talle 42,
tu macuto catalán
envuelto de fantasmas y lloviznas.

¿Cuántas muertes son tus muertos?
preguntó el fusil Mosin Nagant
antes de enderezar tu perfil
y dejarlo enterrado
en la boca del lobo.

¿Cuántas muertes son tus muertos?
volvió a preguntar el fusil Mosin Nagant
antes que el aliento elucubrara
tus pulmones de sarga,
tus infinitas lenguas
envejecidas de espanto.

Bienaventurados los despojos
que vuelven a la luz con tu mirada,
con tu anonimato ungido por piadosas larvas
y medallas al honor que en el hueco de tu pecho
reverdecen.

Sean bienaventurados en el hoy
que nos trae de nuevo tu presencia,
comulgando en el milenio de faisanes
y proxenetas financieros,
de sondas estelares y átomos revelados,
del genoma que esquiva
nuestra levedad
de pluma enamorada.

La guerra se ha perdido, Xarli
y es hora que lo sepas.





sábado, 6 de enero de 2018

Pamela Terlizzi Prina -Principio de razonabilidad

Pamela Terlizzi Prina, Ramos Mejía, Buenos Aires, 2 de mayo 1980


Principio de razonabilidad 

La enciclopedia dice
sin dejar espacio a la duda
quién es su padre.
Resulta una cadena
de hechos, encuentros,
casas, ventanas, puertas abiertas,
certificados y sellos.
Elementos de brujería,
como átomos, iones, células
completas e incompletas,
espejos,
la marca que deja la mordida.

Pero
no dice días,
enfermedades eruptivas,
diplomas universitarios.
No dice la certeza que embriaga a quien ignora,
el acto de fe
que supone parir.
Pero carece.
Ha venido sin ábaco
y no le alcanzan los dedos para contar.
Son años,
páramos completos,
sembradíos,
todas las palabras que no se han omitido,
las escaleras de una ciudad,
las luces apagadas por ahorro,
las canillas que gotean,
todas.
Pero
no dice el mecanismo idiota de la repetición.
De los remedios cuando se debe,
de los delitos encubiertos,
de la construcción intuitiva.
Pero
no dice la sátira,
la mano extendida y mucho gusto,
mi nombre es cualquier cosa,
una receta de televisión,
un eco.
Pero nada
nada
nada
de lo que se ha escrito.