viernes, 16 de enero de 2015

María Lyda Canoso -La soledad de las aguas

María Lyda Canoso, Casilda, Santa Fé, 9 de septiembre 1940


La soledad de las aguas

La soledad de las aguas en la noche y la
soledad de la noche en el universo sin fin
Milosz (citado por Bachelard)

alguien dice que alguien dice de las aguas en la noche de la noche en el universo del universo en

ella en la popa mira la estela que va dejando el barco donde comen delfines y tiburones y las aves carroñeras

un yo
que soy yo
pero no soy
oh

no pasa el tiempo sin embargo ha saltado

¿quién?
¿la joven?
no el tiempo
va de una era
a la otra

del zenith
al nadir

es y no es
no soy yo la que mira
la escena de la estela

es otro yo que ve lo mismo
pero cómo puede ser
que algo pueda haber sido mirado
escena vista

dejá vu

refleja la sartén al infinito la holandesita del puloil

escena tan pero tan vista
poco narrada sin embargo

quién
te pregunto
¿quién? decime vos

¿quién que haya viajado en un barco de vapor no se ha detenido a mirar la estela desde la popa?

miro esta escena ya pasada
de moda
de tiempo
de espacio
de otra vida

saludo a una pareja
que baila
en el salón multiuso
cada noche es otra noche
un bingo
una función de cine
gente conversando
islas
quién puede adivinar la tristeza
de una chica yo misma otra
quizá no yo
quizá quizá quizá

no yo sólo viajaba de buenos aires a londres sola en ese barco lleno de gente una experiencia extrema

estoy perdiendo el tiempo
me lo dice el bolero
pensando pensando

la soledad de cada cosa en el solo universo dice alguien que no le veo la cara


la sartén de la holandesita del tarro del puloil es una imagen más seria no está crucificada por cursi como el bolero

¿o sí?

la holandesita bastante ridícula yo tuve un traje de holandesa para carnaval no en realidad era mi hermano quien tenía el traje de holandés con una pipa de mentira el indicio de vida era la estela del barco en el agua dice alguien a quien no le veo la cara
bueno la holandesa se mira en una sartén que la refleja a ella y al tarro de puloil que tiene en la mano que muestra la etiqueta del tarro de puloil mucho más chico pero tan real como el anterior el dibujo lo enrarece todo como si fueran las láminas de la enciclopedia son raras
decía que el dibujo enrarece por ejemplo una casa dibujada ya es rara atractiva y rara

alguien dice que alguien dice
pero sigo
hablaba de altamar
de una chica que estaba sentada en un banco de madera de popa viendo cómo los peces comían los desperdicios de cocina y venían a picotear las aves carroñeras
lo cuento casi con los ojos cerrados

escribí marily vos que podés hacelo
reaparece no le veo la cara

en realidad no pude haber visto en detalle los picos de los pájaros era de noche los reflectores apenas daban cuenta del barco que era visto por la sombra de barco que pasa en mi imaginación a mi costado
siempre sonando la sirena de vapor
seguro que fue así o parecido

escribir no es fotografiar
menos filmar

hablo de estas cosas
para congelar
un instante

eso




5 comentarios:

  1. Reconocible tu río, fluye con el fluir de la conciencia en el que presente, pasado y futuro, se entremezclan como lo onírico casi.

    Produce expectativa, meterse en el mismo proceso del interrogante, de las asociaciones. La respuesta será de cada uno ; lo importante parece ser lo expresivo, lo seductor: la forma de ejercer la alquimia.

    Es lo que más me ha gustado de tus poemas - junto al de la tía bajando eternamente la escalerilla del avión.

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  2. Gracias Inés Legarreta por darlo a conocer.

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